jueves, 29 de noviembre de 2012

Una tragicomedia

Una gran empresa (pongamos por ejemplo una caja de ahorros), unos jefazos, unos clientes y unos empleados. Los jefazos (que están ahí no por sus méritos, sino por su sumisión a otros) hacen unas tramalandangas que llevan a la empresa al cierre. A cambio de ello, reciben millones de euros. Los clientes sufren esas tramalandangas (pongamos por ejemplo las preferentes). Por ello, pierden casi todos sus ahorros (y lo que les queda son acciones de esa empresa en vías de extinción). Los empleados hacen lo que sus jefes les ordenaron (pongamos que vender las preferentes a clientes con buenas y engañosas palabras). Reciben a cambio el despido.
No es una obra de Darío Fo; es lo que ha establecido la UE para las cajas de ahorro y para las preferentes.
La realidad supera la ficción.

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